Mamíferos, orden de los primates, familia hominidae, género homo y especie sapiens. Eso somos. Eso hemos decidido que somos. A los humanos nos
gusta hacer esas cosas, clasificar, ordenar y nombrar. Eso dicen, al fin y al
cabo, que hizo Dios en ese gran libro de historias llamado Biblia. Dio nombre a
las cosas y con ese acto tan simple y complejo a la vez creó el mundo. Los
humanos, criaturas muy curiosas y con una gran tendencia a la abstracción,
seguimos los pasos del creador.
Como buena homo
sapiens me he pasado la vida buscando el porqué de las cosas, leyendo,
pensando, escrutando las mentes de las personas que me rodeaban. Algunos de los
primeros recuerdos de mi niñez hablan de dolor de tripa y pesadillas. Pronto
aprendí el nombre de un buen puñado de medicamentos. Como buena niña aplicada
me los sabía todos y me los tomaba cuando tocaba con una sonrisa.
Quizá como reminiscencia de esos primeros años de grave
enfermedad en los que nunca me diagnosticaron la celiaquía, cuando muchos años
después un médico me dijo que eso es lo que me pasaba, pasé mucho tiempo
documentándome. Al principio no fue fácil, los médicos no ayudaban e Internet
era todavía una quimera fuera de mi alcance. Sin embargo, la curiosidad mezclada
con un enorme deseo de encontrar la salud han permitido que durante este tiempo
haya leído y aprendido algo sobre nutrición y en concreto sobre mis grandes
enemigos: el trigo y el gluten. Conocer al enemigo puede ser una buena
estrategia.
Cuando hace un par de años leí que un grupo de científicos
del CSIC y de la Universidad de Oslo habían logrado crear un trigo transgénico (1
y 2) “apto para celíacos”, pensé que probablemente esa noticia no llegaría a
convertirse en un proyecto viable y archivé la información en un estante remoto
del armario de mi cabeza.
Hace unos días saltaba a la prensa la noticia de que el CSIC
pide permiso para cultivar trigo para celíacos (3) en una parcela de 1000
metros cuadrados con el objetivo de realizar un ensayo clínico con enfermos de
celiaquía. Se trata de un proyecto de investigación que se pagará con dinero
público (CSIC) y que viene avalado moralmente por la promesa de facilitar la
vida al colectivo celíaco del que formo parte. Quizá algunos lo vean como un
gran paso en la lucha contra la celiaquía, para mí se trata de todo lo contrario
y si este proyecto sale adelante espero que no sea en mi nombre. Soy celíaca,
toda mi vida ha girado en torno a este hecho, primero pasé años enferma
envenenada con el trigo, luego aprendí a rastrear su presencia y evitarlo.
Ahora sé demasiado para creer que el cereal transgénico que quieren cultivar
ayudará a los celíacos.
Los que siguen este blog saben que mi dieta actual no
incluye ningún tipo de cereal, tengo mis motivos para ello, aquí podéis
encontrar algunos y no dudo en recomendar esta dieta a cualquier persona, especialmente a los
celíacos. Sin embargo conozco a celíacos que consumen cereales, soy miembro de
la Asociación de Celiacos de Catalunya y creo que esta noticia nos puede
afectar a todos, celíacos o no. Por eso no puedo permanecer callada.
Trigo transgénico. ¿Por qué ahora?
Sin duda porque el constante aumento de celíacos y personas
sensibles al gluten supone la emergencia de un mercado sumamente rentable que
no ha hecho más que asomar la cabeza.
Este boom de los celíacos se produce en un momento de la
historia en el que la comida basura se ha generalizado como la pauta de
alimentación básica para millones de personas en el primer mundo. Eso hace que
los productos procesados para celíacos tengan una gran aceptación a pesar de los
precios abusivos y la cantidad de aditivos poco saludables que contienen.
Hay mercado para el trigo sin gluten, no tengo duda de ello.
De hecho ya existen productos para celíacos hechos con almidón de trigo al que
se le ha extraído el gluten. Y hay celíacos que los consumen a pesar de que ese
almidón de trigo, aunque poco, sigue teniendo gluten. A fin de cuentas los
celíacos somos también hijos de nuestro tiempo y muchos quieren su dosis de
comida basura. Conozco a celíacos así, son buenos consumidores, compran todo lo
que aparece etiquetado como sin gluten y no se preocupan de las trazas ni de
otros antinutrientes que puedan perjudicar su maltrecho intestino.
En este ambiente con un mercado lleno de celíacos ávidos
consumidores de carbohidratos refinados es lógico que haya aparecido la
tecnología dispuesta a proporcionar una oferta adecuada a esta demanda. Los
mercados suelen ser buenos estimulando la producción científica.
Todos sabemos de la mala fama que tienen los productos
transgénicos, de las dudas medioambientales que plantea su cultivo y de la
inquietud que supone su influencia en la salud a largo plazo. Y sin embargo, es
como si todas estas dudas pasaran a un segundo plano cuando de una buena causa,
como ayudar a los pobres celíacos, se trata. Si queréis más información sobre
transgénicos en general tenéis un buen artículo aquí.
Mi sensación es la de que pretenden utilizar el tema de la
celiaquía como cuña para conseguir una mayor aceptación social que permita la
modificación de las leyes que limitan el cultivo de transgénicos en Europa. No
olvidemos que lo único que realmente motiva el cultivo de transgénicos es el
aumento del rendimiento económico. El principal objetivo no es solucionar la
malnutrición en el mundo (arroz dorado) ni alegrar la vida a los celíacos
(trigo transgénico sin gluten). Si lo que quisieran fuera eso hay maneras más
económicas y sostenibles de conseguir ambas cosas.
¿Qué es el trigo?
El trigo que consumimos actualmente (triticum aestivum) es una variedad con 42 cromosomas derivada de la
primera variedad de trigo cultivado (triticum
monococcum) con 7 cromosomas, los mismos que la variedad silvestre (triticum boeticum) de la que procede. Comento lo de los cromosomas para ilustrar lo mucho que se ha ido modificando
el trigo desde que el hombre comenzara a cultivarlo hace unos 10.000 años hasta
la actualidad. Más o menos cromosomas no significa peor o mejor, pero sí que
significa distinto.
A lo largo de los años la selección hecha por los
agricultores primero y luego las modificaciones genéticas (aunque no
transgénicas) han dado lugar a diferentes variedades de trigo. Estos cambios
han permitido seleccionar variedades de trigo con más gluten y mayor
resistencia a las condiciones medioambientales. Las últimas modificaciones
proceden de mediados del siglo XX y desde entonces el trigo no ha parado de alterarse
siempre para conseguir una mayor resistencia a los fertilizantes y las plagas
así como una mejor panificación, lo que redunda en una mayor cantidad de
gluten.
¿Por qué precisamente ahora hay tantos celíacos?
Si estoy escribiendo ahora sobre este tema es precisamente
porque el número de celíacos y personas sensibles al gluten se ha multiplicado
en las últimas décadas y sigue creciendo. Tradicionalmente esto se ha explicado
por la mejora de las técnicas de diagnóstico puesto que se considera que la
mayoría de celíacos estaban (y siguen) sin diagnosticar. Sin embargo parece que
ésta explicación por sí sola no sirve para explicar la magnitud del
fenómeno.
En Finlandia, uno de los países donde más se ha estudiado la
condición celíaca, se ha doblado la prevalencia de la misma en los últimos 20
años. Es interesante mencionar un estudio (4) que se realizó en Holanda con el
fin de averiguar si el aumento de celíacos se debía a algo más que a la mejora
de las técnicas de diagnóstico y del aumento de la sensibilidad social hacia
los celíacos. En concreto pretendían demostrar si las “mejoras” realizadas al
trigo para hacerlo más rentable incidían en el aumento del número de celíacos.
Los investigadores estudiaron el tipo de proteínas de gluten
presentes en variedades antiguas y modernas de trigo. Lo que encontraron es que las variedades
modernas tienen un mayor contenido de gluten y en concreto una mayor cantidad
de un tipo concreto al que es sensible el sistema inmune de la mayoría de
celíacos.
¿Cuál es el problema real?
El trigo transgénico para celíacos pretende solucionar un
problema creado por la propia industria agrícola que, seleccionando las
variedades con más gluten para ser las más utilizadas, han provocado que
aumente el número de personas que no pueden comer trigo porque provoca en su
cuerpo una severa reacción autoinmune.
Sin embargo, el problema de los celíacos con el gluten es
sólo una parte de los problemas que los cereales, y en concreto el trigo,
pueden provocar. En los últimos años el consumo de cereales ha aumentado a la
vez que aumentaban algunos problemas digestivos, enfermedades autoinmunes y
metabólicas. Y la explicación no parece que esté sólo en el gluten.
Los cereales contienen muchos antinutrientes que la planta
utiliza como protección ante los depredadores y otros productos que nos
resultan tóxicos: lectinas, ácido fítico, exorfinas, miRNA… Todos ellos pueden
causar problemas de salud por lo que crear un trigo sin gluten no significará
que ese trigo siente bien a las personas sensibles al gluten.
En un estudio realizado desde el Servicio de
Gastroenterología y Nutrición del Hospital Infantil Universitario La Paz se
preguntaban lo siguiente: ¿Puede ser el gluten perjudicial para no celíacos? (5)
Los autores acaban concluyendo que “existe cada vez más evidencia de que el gluten
no sólo causa la EC (Enfermedad Celíaca), sino que hay una serie de entidades
relacionadas con su nocividad”. También dicen que dada la alta prevalencia y la
variedad de patologías asociadas al gluten se cuestionan que éste (el gluten)
sea el único causante y que quizás haya otros elementos en el trigo que puedan
explicar la sintomatología.
El trigo sin gluten no solucionará ninguno de los problemas
que tienen actualmente los celíacos que, si lo desean, pueden consumir otros
cereales sin gluten. El único problema de esos cereales es que no son
panificables precisamente por el hecho de no tener gluten y por ello la
industria alimentaria ha de añadir aditivos como gomas vegetales. El trigo sin
gluten, si realmente no tiene gluten, tendrá el mismo problema con la
diferencia de que nunca será tan seguro para un celíaco como un cereal
naturalmente libre de gluten. Los propios investigadores dicen al respecto que este
trigo transgénico tiene unos muy bajos niveles de toxicidad para pacientes
celíacos. Eso a mí no me sirve porque el nivel de tolerancia al gluten de los
celíacos es cero, nos guste o no.
Por otra parte, si lo que quieren es que el número de
celíacos deje de aumentar podrían optar por cultivar las variedades de trigo
con menos gluten, pero eso tiene un problema (para ellos): no podrían patentar
ese trigo. Al final todo se reduce a cuestiones económicas por mucho que traten
de disfrazarlo de otra cosa.
El pan nuestro de cada día…
El trigo es cultura, está ligado al homo sapiens desde el momento en que nos asentamos y nos
convertimos en creadores de religión, cultura, leyes… Los romanos
proporcionaban pan y circo para contentar al pueblo, la Biblia menciona el pan
264 veces, nuestros padres nos han insistido desde muy pequeños en que hay que
comer pan… Nuestro mundo gira en torno a los cereales, el trigo, el pan, y no
contemplamos otra manera de vivir que rodeados de pan. Probablemente por eso
esta noticia ha dado lugar a tantos comentarios esperanzadores entre celíacos y
no celíacos. Es como si de pronto las dudas sobre los transgénicos se hubiesen
esfumado en parte de la población. Los autores e impulsores de este estudio son
conscientes de ello ya que se lamentan de que las restricciones en la
legislación sobre transgénicos en Europa harán que “nuestro trigo” sea
finalmente cultivado en EEUU, Argentina o China. Por cierto, resulta curioso
que lo llamen “nuestro trigo” cuando ya han vendido la patente a una empresa
británica.
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La moneda más básica del imperio con sus espigas de trigo |
Lo cierto es que por mucho que nos quieran vender lo
contrario es posible vivir sin trigo y sin cereales sin que nuestra
civilización se hunda. No comer cereales es mi opción pero para los celíacos
que optan por comerlos quiero darles la noticia de que el trigo sin gluten ya
existe, se llama arroz, maíz, trigo sarraceno… Son granos naturalmente sin
gluten pero sin patente y no causaran problemas medioambientales desconocidos.
Trigo sarraceno y maíz (blat de moro, trigo de moro en catalán) Dos "trigos" sin gluten |
Por todo esto quiero decir alto y claro que no quiero que me
hagan el favor de cultivar trigo transgénico sin gluten en mi nombre.
Nota: Hoy mismo he encontrado en un blog una llamada a
permitir los transgénicos, entre otras cosas, por el bien de los celíacos. Esto
no ha hecho más que comenzar.
Referencias:
1. Pérez Jerónimo, Sara. (12/04/2011). Trigo transgénico
apto para celíacos. Cultura Biotec.
Recuperado el 20/05/2013, http://www.culturabiotec.com/2011/04/trigotrans/
2. Gil-Humanes, Javier; Pistón, Fernando; Tollefsen, Stig;
Sollid, Ludvig M., and Barro, Francisco. (09/09/2010). Effective shutdown in the expression of celiac
disease-related wheat gliadin T-cell epitopes by RNA interference. PNAS 2010 107 (39) 17023-17028.
Recuperado el 20/05/2013, http://www.pnas.org/content/107/39/17023.full?sid=f0aabd27-2c51-45cf-9d1a-063c94939786
3. Ansede, Manuel. (09/05/2013). El CSIC pide cultivar trigo
transgénico para celíacos. Materia.
Recuperado el 20/05/2013, http://esmateria.com/2013/05/09/el-csic-pide-cultivar-trigo-transgenico-para-celiacos/
4. Van den Broeck, Hetty C. et al. (2010). Presence of celiac disease epitopes in modern
and old hexaploid wheat varieties: wheat
breeding may have contributed to increased prevalence of celiac disease. Theor Appl Genet 121:1527–1539.
Recuperado el 20/05/2013, http://link.springer.com/content/pdf/10.1007%2Fs00122-010-1408-4.pdf
5. Díaz Marugan, V; Magallares García, L; Fernández Caamaño,
B; Alcolea Sánchez, A; Alonso Canal, L; Polanco Allué, I. (23/01/2013). ¿Puede
ser el gluten perjudicial en pacientes no celiacos? Evidencias en pediatría. Recuperado el 20/05/2013, http://www.evidenciasenpediatria.es/files/41-11865-RUTA/001Editorial.pdf
Genial entrada ♥
ResponderEliminarSi es que será por cereales... pero claro, el que da más dinero es el trigo xD
Y siguiendo el maíz, que en el Carrefour las tortas de arroz ya no las venden y solo han dejado las de maíz.
Vaya tela como está el patio.
Hola Lansy, gracias.
ResponderEliminarTienes razón las tortas de maíz son muy caras. Menos mal que yo ya me libré de la tiranía de las tortas de maíz y arroz. Al principio no me imaginaba comer sin ellas, pero ahora ni me acuerdo.
Saludos.
Supongo que también verás con malos ojos la insulina transgénica que millones de diabéticos se tienen que inyectar cada día. Una pena
ResponderEliminarHola Aitor, agradezco tu visita y tu aportación, aunque he de decirte que supones mal.
ResponderEliminarEl artículo, como su nombre indica, está centrado en el trigo, en concreto en el trigo transgénico sin gluten y en la utilización que, a mi juicio, pretende hacerse del colectivo celíaco para justificar un producto del que no hay necesidad real y en el que considero que la relación riesgo/beneficio no compensa.
No estoy en contra de la insulina transgénica, un gran éxito de la ingeniería genética. Tampoco, por ejemplo, de los anticuerpos monoclonales gracias a los cuales muchos enfermos pueden tener un presente y un futuro.
En el artículo hablo de algo mucho más simple y banal, la supuesta desdicha que tenemos los "pobres" celíacos por no poder comer trigo con gluten. Creo que no puede haber confusión al respecto, hablo del trigo, trigo transgénico, pero trigo. Claro que menciono de pasada los alimentos transgénicos y mi opinión sobre ellos, pero me estoy refiriendo a ése tipo de transgénicos y a los fines reales de producirlos, que no son para nada blancos.
Espero haber aclarado tu tuda. Saludos.
Hola Pesque. He hallado tu blog a través de un foro de SFC-EM en el que participo. No me gusta criticar sin leer, en este tiempo en el que casi cualquiera puede hablar de su salud y extrapolar alegremente al resto de las personas.
EliminarTe señalo que tu entrada SFC, del , es muy mejorable, sin meterme en la certeza de tu muy dudoso diagnóstico de SFC, siempre según tu relato.
No encuentro razonables tus recelos, en cuanto al uso de trigo transgénico. Igual que el derecho a abortar, no es una obligación impuesta a nadie su uso.
El reduccionismo de tu respuesta a Aitor también es un poco excusatorio, pues se repite en cualquier entrada antitransgénicos de cualquier blog de salud.
En todo caso, te doy la razón en lo mejorable de la alimentación a todos los niveles, pero, usando tu mismo argumento a la inversa, da la impresión de que metes la comida procesada como cuña, para justificar tu aversión a las técnicas de ingeniería genética. Es decir, te preocupas de una parte de las consecuencias, una parte pequeña, y a demás. la peor, antes siquiera de que exista la causa.
Me parece una postura muy egoísta por tu parte, hacia el resto de enfermos que no tenemos esos prejuicios.
No creo que puedan compararse insulina transgénica con trigo transgénico por el simple hecho de tener el mismo apellido, otra cosa sería si ese trigo "curase" o ayudase a tener menor sintomatología celíaca.
ResponderEliminarPrincipio de necesidad vs Principio de patentatividad ¿?
Gracias por compartir este excelente articulo.
ResponderEliminarLa tecnológia en la producción industrial de alimentos parece haber entrado en una especie de locura interesada y al grito de "más madera" se esfuerzan en resolver los problemas ocasionados por un exceso de tecnológia con más de lo mismo, entrando en una espiral que no parece conducirnos a buen lugar. Con argumentos grandilocuentes consiguen saltarse los principios de precaución establecidos para los ensayos cientificos. Patético.
Hola!
ResponderEliminarWow!!! Fantástica aportación, muchísimas gracias. Estoy de acuerdo en todo :-)
Aprovecho para presentarme.... me llamo Mónica, estoy detrás del Blog Disidente (www.blogdisidente.com). Allí trato muchos temas relacionados con esta entrada (gluten, transgénicos, agricultura, salud...). ¡Estoy encantada de haberte encontrado!
Coincido plenamente en que el problema del aumento de la celiaquía se debe a la industria agrícola y la selección o hibridación que han llevado a cabo en las últimas décadas. También sospecho que la desmineralización del suelo debida a las malas prácticas agrícolas y el uso de agrotóxicos (llamados eufemísticamente "fitosanitarios".... manda h....) tienen mucho que ver.
Igualmente me siento indignada con la utilización de fondos públicos para esta investigación, un frankenstein más con el que nos tenemos que enfrentar, como siempre de consecuencias totalmente impredecibles. Y encima utilizándonos a los que no podemos consumir gluten como excusa. Absolutamente lamentable.
Un saludo y enhorabuena!!
Mónica.
Otra charlatana más. ¡Bienvenida al ruedo!
EliminarHola a todos, hoy es un día productivo. Trabajando en mis proyectos que deben realizarse la próxima semana y también elaborando una nueva estrategia para mis objetivos comerciales. Estoy hablando del Sr. Pedro, un funcionario de préstamos que ayudó a aprobar mi préstamo para iniciar mi negocio a una tasa del 3%, por lo que realmente espero que en las próximas semanas pueda volver a ponerme en marcha y no dejar que nada me detenga. abajo. Odio estos altibajos cada día es diferente y simplemente odio cómo me siento. Estoy listo para ser esa persona que era hace más de un año que está encaminada y sabe lo que es importante, la buena salud y la consecución de mis objetivos. Solo mantengo la fe en que volveré a encarrilarme y también espero con ansias los muchos cambios que llegarán a mi vida en las próximas semanas. Mantenme en tus pensamientos, toda energía positiva es realmente necesaria.
ResponderEliminarpara préstamos comerciales, préstamos personales, préstamos para automóviles, préstamos para viviendas y otra asistencia financiera.
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